Republicar

Sin costo alguno, usted o su medio pueden publicar este artículo en línea o de manera impresa, gracias a nuestra Licencia de Atribución de Creative Commons. Lo animamos a hacerlo siguiendo estas sencillas instrucciones:
  1. Dar el crédito a los autores.
  2. Dar el crédito a SciDev.Net y si le es posible incluir nuestro logo y un enlace al final que lleve al artículo original.
  3. Puede también publicar las primeras líneas del artículo y luego añadir: "Lea el artículo completo en SciDev.Net" e incluir un enlace al artículo original.
  4. Si además quiere tomar las imágenes que publicamos en esta historia, deberá confirmar con la fuente original si le permite hacerlo.
  5. El modo más fácil de publicar este artículo en su sitio es usando el código que incluimos a continuación.
Para mayor información revise nuestras instrucciones de reproducción y la página de medios.

The full article is available here as HTML.

Press Ctrl-C to copy

Cubrir las paredes con concreto o yeso en casas tropicales propensas a la humedad puede reducir el crecimiento de musgo y moho.

En un estudio experimental que utilizó diferentes tipos de materiales para paredes, investigadores de Sri Lanka descubrieron que las superficies lisas previenen la adhesión del agua.

Los países cercanos a la línea ecuatorial típicamente tienen temperaturas promedio entre 20 y 30 grados Celsius y una humedad del aire de alrededor del 60 al 95 por ciento –condiciones ideales para que crezca el moho en interiores. Esto afecta la calidad del aire y la salud.

“Las micotoxinas, esporas y fragmentos producidos por los mohos se liberan al aire, lo cual es tóxico para los humanos y provoca problemas de salud como problemas respiratorios y alergias”, dice Chameera Udawattha, investigador en ingeniería de la Universidad de Moratura en Sri Lanka.

El impacto del moho en la salud ha sido bien estudiado en Europa, con evidencia de que la exposición está relacionada con un mayor riesgo de asma, sibilancias y reacciones alérgicas. En Europa, según la OMS, el riesgo de asma aumenta alrededor de un 30-50% si hay moho en el hogar. Los niños son los más afectados, ya que sus pulmones y su sistema inmunológico aún se están desarrollando y tienen menos capacidad para respirar sustancias tóxicas.

Las micotoxinas, esporas y fragmentos producidos por los mohos se liberan al aire, lo cual es tóxico para los humanos y provoca problemas de salud como problemas respiratorios y alergias”.

Chameera Udawattha

Pero hay pocos datos sobre el impacto del moho y la humedad sobre la salud en los países en desarrollo. Según un informe de 2014 de la Red Mundial de Asma, en las regiones más pobres de América Central y el sudeste de Asia es donde se presentan más problemas en la salud a causa del asma –con alrededor del 20 por ciento de las personas de entre 13 y 14 años afectadas-, aunque los autores admiten que la falta de información en los países africanos podría sesgar el panorama.

Para su estudio, el equipo de investigación de Sri Lanka construyó un conjunto de muros idénticos a partir de materiales comúnmente utilizados para construir viviendas en los trópicos, incluyendo ladrillos, bloques de cemento, ladrillos de barro y ladrillos Cabook –hechos con suelo de laterita. También utilizaron yesos diferentes en algunas paredes, y untaron las superficies con suero de leche o soluciones de almidón de papa para favorecer el crecimiento de musgo y moho.

De acuerdo con sus resultados, publicados en la edición de junio de Building and Environment, las superficies lisas y enlucidas eran las mejores para que los hogares permanecieran secos. Pero el costo del enlucido podría evitar que las familias pobres actúen de acuerdo con este consejo, dice Chameera.

En sus estudios, Chidozie Nnaji, un ingeniero ambiental en la Universidad de Nigeria, ha obtenido hallazgos similares a los de Udawattha y su equipo. Nnaji dice que el moho prospera mejor en edificios hechos de concreto poroso y componentes de mampostería con superficies irregulares.

“Hay muchos edificios sin pintar en los países tropicales en desarrollo, y esos edificios son los más propensos al problema”, explica. Las personas pobres a menudo recurren a productos químicos para controlar el crecimiento de moho en el hogar, pero estos pueden exacerbar las enfermedades respiratorias y “no son un método de prevención seguro ni sostenible”, dijo Udawattha a SciDev.Net.

En su informe, la Red Mundial de Asma dice que la incidencia de enfermedades respiratorias está aumentando, especialmente entre los más jóvenes, y “la visión histórica de que el asma es una enfermedad de los países de altos ingresos ya no es válida”.

El reporte encontró que el 22 por ciento de los bebés en América Latina experimentan fases recurrentes de sibilancias, en comparación con menos del 15 por ciento en Europa. Las mayores tasas de mortalidad por asma se registraron en Tailandia, Mauricio, Fiyi, Filipinas y Sudáfrica.

Temas relacionados